03 Jul
Posted by: solidneos in: Cotidianeidad, Proyectos, Rollazos, futbol
Una de las cosas que poca gente sabe, es que desde que entré a Digifut a fungir como blogger y hoy Editor de dicha red de blogs, una pasión muy intensa ha nacido en mi de dedicarme enteramente al periodismo, exclusivamente, al deportivo.
La redacción, la información y el fútbol son tres de mis pasiones más marcadas y con esto vino la posibilidad, no tan remota, de viajar a Argentina a realizar dichos estudios. Luego vinieron más opciones, como las escuelas que están por crearse aquí en el mismo país, etc.
En lo que me decido a definir qué será de mi futuro, tengo que estar al tanto y siempre actualizado de lo que sucede con los medios de mi ciudad, y a veces, debo decirlo, me desaniman.
¿Para esto es que quiero ser periodista?
Y luego, que lo mío es lo deportivo:
Tengo de dos sopas… o me convierto en el mesías del periodismo local (cof… obvio es sarcasmo) o mejor voy cambiando de planes.Que verguenza de informadores, productores, compañías televisivas…etc…etc…etc…
Y para muestra, un muestró:

Sigh.
01 Jul
Posted by: solidneos in: Uncategorized
Hace algunos diez años, por alguna razón que a estas alturas desconozco, tomé una pluma y un papel y decidí dejar escapar sentimientos vía letras desordenadas, versos sin métrica y vócales sin sentido. La verdad es que hoy sigue siendo así.Cursaba por ahí del quinto o sexto año de primaria cuando, mi mejor amigo en ese entonces, llamemosle por hoy Mr.B, encontró mi carpeta en donde, desordenadamente, recopilaba poesía de otros autores y guardaba mis propios textos.
La conversación sucedió, según recuerdo, de una manera parecida a esta:
Mr.B: ¿Tú escribiste esto? No mames!
D: -con toda mi timidez de ese entonces- Sí… bueno…algunos
Mr.B: ¿Crees que a Ale le guste un poema para conquistarla? <-LOL
D: Pues…sí, ¿por qué no?
Mr.B: Ayudame a buscar uno chido
D: Okas…
-Altavista time (entonces era mucho mejor que Google)-
Mr.B: ¿Y por qué no lo escribes tú? Así le decimos que lo hice yo y se enamora más. Hazme ese paro we, escribes chido
D: Pues…sí, pero yo no siento nada por ella. Apenas y la conozco. ¿Cómo es que le escribiré?
Mr.B: Pues ahí le inventas we, yo que sé, ahí te lo encargo, nos vemos en la school.
Lo que le escribí a Ale en aquel entonces no lo recuerdo, mucho menos lo conservo. Hace tiempo que perdí como 150 textos en un colapso no esperado de mi ordenador. Las cosas entonces sucedieron como era de obviarse. Ale se enamoró de Mr.B dado su supuesto romanticismo. A dos semanas del suceso Ale viene y me pregunta, extrañada, qué quién había escrito eso, porque Mr.B era todo lo contrario. Yo, en modo ego, acepté que fuí yo. Entonces inició la historia.
Media escuela se enteró de mis “poesías” (evitemos profundizar en si lo eran o no). Se me alentó una y otra vez a seguir escribiendo. Yo, que por fin encontraba algo en que destacarme, acepté. Además, estaba sintiendo una liberación tan importante con aquello de las letras que todo tenía sentido. Debía seguirlo haciendo.
En aquel momento, jamás pasó por mi mente lo que sucedió la tarde del Sabado. Desde entonces y hasta ahora, escribir ha sido para mi una liberación a esa incapacidad que tengo para expresar corajes y sentimientos por otras vías como los gritos o las lágrimas. Yo escribo para desahogarme, para dejar plasmado mi pasado en una hoja (o en un notepad.exe) lo que siento y poder mofarme de mi mismo dentro de 5, 10, 12 o 45 meses.
Como comenté antes, hace algunos meses que inicié una travesía con el grupo de De Carne y Verso en la que, si bien no he estado del todo presente, he tratado de aportar al grupo vía el sitio y mis textos. Hoy, que por fin hemos tenido nuestra presentación oficial, no puedo sentirme más que orgulloso. Más de 50 personas (si no me falla el conteo) en un lugar tan pequeño como el Trece Lunas, escuchandonos e interesandose en nuestra supuesta “poesía” es hablar de todo un éxito. Es hablar de los sueños cumplidos de nueve personas que pasamos al frente a parafrasear.
Hoy no puedo más que sonreír. Agradecerle a Ale por la oportunidad. A todos los chavos por meterse y de lleno con este proyecto. A la gente que me felicitó por mis rollos y monologos de previo. A los que me felicitaron por los textos. A los que fueron a verme, aún y cuando algunos son totalmente ajenos a la poesía, pero sobre todo, a las personas que inspiraron los cuatro textos que leí esa noche (Lil, Mar, y yo mismo).
Gracias! Hoy, podemos tachar otro punto de la lista de sueños.
We keep moving
(Los dejo con los videos de mis lecturas, amablemente grabados por mi pequeña sobrina para su tia preferida)
En mi familia ascendente hay todo un desmadre -y mal hecho- de relaciones extrañas, de gente que no vale madres, de dudas y problemas que el 90% del tiempo trato de evitar por mi buena salud mental.
De mis cuatro verdaderos abuelos solo vi una vez a uno, y sigo peleando con el otro, ergo, mis dos únicas referencias acerca de mi pasado están en dos mujeres que tuvieron una vida bastante cuestionable. Whatever, yo no soy nadie para juzgarlas.
Hoy por hoy, solo una de estas referencias vive -o entre comillas, que se ha convertido a un fanatismo exagerado hacia su religión- y mis demás abuelos han sido y parece ser que seguirán siendo un misterio para mi propia conciencia.
Hasta hoy, que me entero que toda una vida se me ocultó la existencia de un hombre que nos estuvo buscando y que nunca quiso deshacerse de mi padre. Que un pedacito de su vida le fue arrebatado por mi abuela al huír de la mansión del Retiro y que hoy me dice muy campante que le ocultó la existencia de mi padre por todos estos años que el señor lo estuvo buscando.
Entonces me viene el flashback a la mente. Un par de hermanas llama hace un año o dos a mi casa preguntando por mi padre, alegando que su verdadero padre estaba muy enfermo y tenía días llamandolo en cama. Mi madre pasa la llamada y mi padre -creyendo aún la historia de que dicha persona jamás se preocupó por él- decide ignorar las lágrimas de estas dos chicas. Nadie pregunta por lo sucedido, todos hacen caso omiso a la llamada.
¿De dónde provenía la llamada? Tijuana, Baja California. ¡Una sorpresa! Que curiosa es la vida…
Indago un poco ante el corto tiempo y descubro las raíces que tanto me pregunté en 19 años. El gusto por acampar, por la caza y la pesca, por perderse entre montes, desiertos y selvas por tiempos indefinidos. El gorrito de caza, la actitud aventurera.
No sé su nombre, ni mi padre lo recuerda. No sé si aún viva, o yo acabo de conocer a un muerto. Pero una cosa sé, y es que ese señor debería saber que su linaje sigue intacto, que su sangre se mantuvo y que habemos, cuando menos, tres hermanos adictos a la adrenalina y a los viajes, a los ríos y a la naturaleza, que mantenemos viva la llama de sus escapadas en Jeep por las montañas y que con gusto, vamos a continuarla…
¿Pero dónde?
Por toda la vida, durante siglos de efímeras existencias, los hombres hemos tratado de llamarle a las cosas con un nombre. Inventamos el “amor” para las mariposas en el estomago, la locura corriendo por las venas y la incertidumbre de no sentirnos seres racionales. Inventamos el “silencio” para los momentos sin “ruidos”, inventamos los “inventos” para todo aquello que nadie había nombrado; inventamos, pues, la inventiva de imaginar.
Ahora, bajo estos preceptos y mis propias circunstancias, me siento ante la necesidad de ponerle nombre a mis gritos, a mi mente divagando con noches inexistentes, a mi necesidad tan vaga y cruda de besar unos labios. Me propongo a inventarte, a darte un nombre, a llamarle con dos silabas a esta tan distinta sensación.
Jeiku, sonaría tan 2.0
Tivogliobene, sería un invento renovado
Por eso…
TO
-Aunque comparta los derechos de autor contigo-
¿Qué te parece si ahora nos vamos inventando?
Mírame, intacto,
camino hacia el borde de tu puerta,
esa que se abre para mi
a espacios nada prolongados,
esa que en abonos se me entrega.
Siempre permanezco impaciente.
Mírame, suicidado,
kamikaze absurdo
por buscar ser parte
un rato de tus sueños.
Silencioso asesino de mis
más profundos preceptos.
De mi ironía.
Mírame, olvidado,
da lo mismo dónde esté,
si uno no está nunca en donde
aprieta el instinto.
Si no puedo llegar al filo
de tu cama con la fuerza que
amerita tu idilio.
Si tengo que estar aquí
mordiéndome los labios
y las ganas.
Mírame, estoy intacto.
Ahora ve…
Veme permanecer
absurdo e impaciente.
Veme construir
callejones de sueños
en camas olvidadas.
Veme partir
mientras despacio
me van rodando algunas lágrimas.
Veme transformado,
y dime si me encuentras
algún pequeño cambio.
Ahora dime intacto.
Y entonces hablamos de falacias.
Las coincidencias de la vida me llevaron al ocio hace unos meses, el ocio a un fotolog (principal herramienta de procrastinación masiva) y un fotolog a un gran proyecto de poesía y literatura. Yo, como siempre, que me meto hasta la cocina, me ofrecí a apoyar con el sitio web y así nació la red social en ning.com de De Carne y Verso.
Hoy, después de algún tiempo -en el que acepto, no he estado al 100%- nuestras letras son una realidad, y por fin, de la mano de Alejandra Muñoz y los demás compañeros que han hecho real todo esto, De Carne y Verso tendrá su primer encuentro oficial con el público.
Yo, con mi mala poesía y voz sin chiste, tendré el honor de contarles un pedacito de mi vida por el medio que más disfruto, las letras. Un poquito de historia detrás de cada texto en los minutos que me toquen, y un poco más de lectura, para deleitar, yo sé, no a mis fans imaginarios, pero si a mi propio sueño y arrogancia.
Aquí, la invitación atenta:

[Aviso importante]
De último momento se cambia la locación al café Trece Lunas. No hay pierde porque la dirección, fecha, y demás queda todo de la misma manera (ya que el Trece Lunas está enfrente del Café Quinto Sol).
Y…es mi lugar favorito
A pesar de que había preparado todo un disclaimer para cuando le diera vida de nuevo a este mi bebé preferido en disculpa a todas las personas que se quejaron, que me mandaron muestras de apoyo y que inclusive me tacharon de ridiculo, decidí mejor dejarlo guardado en la cajita de quejas de serpiente que jamás verán la luz.
Desde el momento exacto en que mandé a la Serpiente al modo OFF que jamás había conocido tuve el gusto y la desgracia de planear y realizar dos viajes. Uno a la ciudad que me dio mi sangre -Mante, Tamaulipas- en urgencia por visitar a un familiar enfermo y uno más, a Tijuana, Baja California, ciudad de antros, congales, burros zebras, gente muy bonita y Viagra sin prescripción.
Debo decir en este punto del rollo mareador que, junto al pasado viaje a Tampico, Tamaulipas, este año ha sido un ir y venir de viajes trascendentales, que marcan, que dejan heridas y sentimientos profundos. Mi madre A. lo sabe, gracias a uno de estos hoy cuento con una de las mejores amigas para momentos
insoportables, para heridas que no sanan.
Mante fue revelador en varios sentidos, sobre todo en aquellos que me gritan dónde es que quiero estar, con quién y bajo qué circunstancias. Ignorar un beso fue vital para entender lo que siento adentro, pararme de esa cama y decir “no” fue trascendental, epico. Extrañar, bueno, parte del asunto cursi de esta novela.
Tijuana por su lado tuvo sus propios colores y formas. No hablaré de lo que no pude hacer por las circunstancias, de todo el tiempo que perdí encerrado en un hotel por lo dificil del asunto, por evitar problemas, por esconderme sentimientos. No hablaré, al fin, de lo que pudo ser y no fue. Me lo guardo.
Hablo de destinos, de sustancias que nos llaman, de leyes de atracción. Miss.L (una incondicional de todas mis historias) lo decía, y yo le creo. “Todo lo que nos sucede es porque nosotros lo atraemos”, y en efecto, yo sé que llegué a esa cama, a ese hotel, y a esas calles por cuenta propia, por pedacitos de madera que fui superponiendo uno sobre otro hasta llegar ahí, a una idea.
Hoy estoy a punto de estar completo. De sentirme entero para todo. Capaz de pelear contra lo qué sea. Me faltan piezas, sí, pero ya cuento con argumentos. Aún y con todas las distancias. Aún y con la falta de hechos, yo sé, la ley de atracción sirve.
Y muy bien ![]()
De todas las verdades,
me quedo con tu silencio.
Ese fortuito camino
de rocosas pedreras,
ese inevitable sentido
de lo que das y no te quedas.
Me quedo contigo.
Porque aún y con la falta que me haces,
aún y con lo mucho que te sobra,
te has quedado.
Y eso es para mi, motivo de destino.
Y es que…
De todas las mentiras,
me quedo con tu rubor.
Ese inexplorado tesoro de mis
latientes anhelares.
Esa inevitable soberbia
de tus pechos tambaleantes.
Con tu mirada.
Porque sabes…
Ni Dios se hubiera
inventado el paraíso,
de haber escuchado
un “te amo” de tu voz.
Ni él ni nadie.
Hay un momento, cuando uno busca desesperadamente algo y ante la sorpresa, se encuentra con que el camino le da una pista de que va por el sendero correcto, que cree que fue su intuición lo que lo llevó a esos parajes. “Sabía que no me equivocaba”, te dices a ti mismo, y entonces mantienes el paso firme aún y cuando llueve, aún y cuando para todos allá afuera, nada saldrá conforme lo planeado.
Tienen que pasar muchas horas de espera insoportable, pero no las suficientes como para que un necio quiera rendirse, para que entonces aparezca enfrente de ti el objeto invaluable, la sonrisa transparente, el motivo del viaje. Solo entonces uno se entera de que no fue la intuición el camino… sino la necedad de perseverar ante la nostalgia, la necesidad de no quererse rendir tan fácil. Te enorgulleces de tu fuerza y tu coraje, y alzas en señal de triunfo las manos ante lo logrado. Has ganado.
Solo cuando se cae irremediablemente ante la prisa, ante la falta de besos, ante las pocas respuestas de la vida, uno se entera de lo obvio. No fue intuición, ni el coraje que produce la valentía de la perseverancia. Fue destino.Fueron las pinches ganas de un Dios con cualquier nombre las que pusieron las cosas en su respectivo orden lógico y unieron los lazos necesarios para que las cosas fueran así. Fue karma, fue campo cuantico, fue lo inexplicable.
Hace falta mucho más que un paquete de neuronas en su minimo funcionamiento para no creerse nada de lo anterior,y saber que está escrito por un blogger aburrido mientras caminaba perdido por las calles líosas y enredadas de Cumbres segundo, tercero y quinto sector; tragarse las palabras que no son más que letras al viento y entender que no hay respuestas, solo situaciones inevitables, solo sentimientos encontrados.
Y es hacia allá a donde vale la pena caminar…
No a donde dicen que dijeron que está el correcto camino…